2010/01/19

Segundo capítulo de "Los Derrotados": "No busques cartas de amor en mi taquilla" segunda parte


En ése momento sonó el timbre que siempre me animaba. María se levantó casi corriendo y salió la primera. Se adentró en la clase de inglés a sabiendas de que nada iba a hacer, ya que era el examen de recuperación.


Decidió hacer la tarea de lengua que le acababan de marcar. Casi con una soltura de escribano hizo los ejercicios. A mitad de la hora le dio tiempo a terminarla, por tanto cogió el libro de El gato negro en inglés de Edgar Allan Poe y se lo comenzó y terminó.

Cinco minutos más tarde, cuando la clase de inglés termino y después de oír las quejas de sus compañeros que no habían tenido tiempo suficiente para terminar; decidió irse a clase de Matemáticas, con su querido profesor Mr. Gárgola.


Por casualidades de la vida también tenían recuperación y, también ella no tenía que hacerla, las cosas típicas de fin de cuso. Se leyó otro cuento más de Poe: El corazón delatador. Además se leyó el poema de Pesadilla antes de Navidad de Tim Burton; yo pensaba que era un director de cine, no un escritor. Y se leyó el libro de Crepúsculo que estaba tan de moda. « ¡Todo eso se leyó en tan solo 45 minutos! » María asombrada volvió a mirar hacía todos lados preguntándose quién había dicho eso.


Más tarde, sus compañeros poco a poco entregaron los exámenes. Y mientras, yo, sentado al lado de María mirando los alrededores. Mr. Gárgola me miró fijamente, cosa que nadie había hecho desde hace mucho tiempo. Sus ojos penetrantes y defensivos me acusaban como si todo el mal del mundo fuera mi culpa.

- María tienes un ocho en la evaluación. Yo sé que tú podrías dar más por eso te pongo esta nota- dijo el profesor.

Ella, furiosa cerró el último libro que se estaba leyendo con fiereza. Su pelo se rebeló a la gravedad como el trigo al suelo. Sabía perfectamente que el profesor la odiaba y no pudo resistir decir por lo bajo:


- ¡Este me odia!

Claudio, que tenía las orejas pegadas a ella, contestó a la pregunta no hecha:

- Tú no sirves para matemáticas, no porque el profesor te odie; sino porque eres tú y tú no sirves para nada.

- Métete en tus asuntos, que yo por lo menos saco más de un uno.

Claudio, demacrado, se calló, pero su cara se fue poniendo cada vez más roja. « ¡Claudio tenía que ser!». María por supuesto pasó tres kilos de él.


María salió al pasillo y, mientras miraba las musarañas, apareció Jeniffer. Era morena, alta, de piel pálida con los ojos verdes y labios muy carnosos, se parecía a Megan Fox. Ella era, por decirlo de algún modo, la rival de Paloma, era la otra tía buena junto a ella. Cuando eran pequeñas, Jeniffer y Paloma eran súper amigas hasta que una le robó el novio a la otra, la típica película de pijas.


María odiaba a Jeniffer, no la soportaba ni lo más mínimo y creó que me contó el por qué una vez, pero no me acuerdo. Cada vez que María la veía las ganas de hacer de las suyas…


Jeniffer zarandeaba las caderas y avanzaba, ¡a la vez! Se acercaba, poco a poco hacia María. Ella tuvo una idea, creo que debería a verle salido los cuernillos rojos, típico de María, ella es peor que Daniel el travieso. La ilusa de Jeniffer seguía mascando su chicle, como si fuera una cabra, a cercándose ruidosamente hacia ella.

Estaba más cerca, y más, y más, y más cerca,… María extendió lentamente la pierna de una forma disimulada e imprevisible. Jeniffer calló con más zarandeo que sus caderas, además le dio un morreó al suelo. María salió por patas, riéndose bajito. Jeniffer lloriqueando se levantó, viendo como todos se reían de ella. « ¡Pobrecita zorrita!» María se quedo ojiplática, se peguntaba de dónde había venido esa voz tan familiar.
Ahora se suponía que había recreo. ¡Biblioteca!. Corrió hacía el horario. ¡Estaba cerrada!

Para María eso era como ponerle la soga al cuello, quemarle el dedo gordo del pie con un pitillo, mandarle una botella de cristal en la cara, sentarse encima de una tunera. Recordó que tan solo quedaba un día para terminar el curso y tomarse tres meses de lectura intensiva, acariciando a Neechee en el pequeño jardín de su casa.

Pues, ¿por qué no? Aprovecharía la hora del recreo para recoger sus cosas, así no tener que hacerlo todo mañana. Bajó las escaleras y se dirigió hacía su taquilla.

Y allí estaba, el chico de primero, al que ella había tirado a la alcantarilla.

- ¡Ey! - Dijo el crío. María siempre simpática y cordial pasó de él; eso sí, por el bien del chico- ¡Oye, María!

El chico corrió detrás de ella, le cogió el pantalón e intento bajárselo. Ella, que tonta no es, se giró y le dio una cachetada.

- No te han dicho que así no se liga- dijo María

El chiquillo se echó a llorar, y con razón, sus amigos vieron su gran hazaña. El pobre chico estaba colado por ella desde preescolar y creía que demostrándose dominante se la iba a ligar. «¡Niños!».

9 comentarios:

Betsaida dijo...

Me encanta!!!!!!!!!
Creo ke es la parte mas graciosa ke as escrito...jejeje

Taylor Brook dijo...

Tienes unas cuantas faltas ehh xD Yo que tú revisaba tildes y el "tubo" ¬¬. ¿folio del horario? sería mejor decir sólo "horario" xD

Pobre niño xD

Dori :3 dijo...

uff que pequeñito... parece hecho a la carrera, tomate tu tiempo... mas vale tardar para hacer algo bien hecho que para esto...
Un abrazo.

Laura dijo...

Me gusta como escribes :)
te sigo!

Anónimo dijo...

Hola!^^
Me he enterado de la existencia de tu historia a través de un evento en tuenti...
Y me ha enganchado!^^ Es una historia curiosa ^^ Iré pasandome para seguir leyendo =)

Un beso^^

Anónimo dijo...

me encanta la hitoriia soi la del tuentti que dije qe estaba leyendoo tu historia jaja me encantaa
avisamee ehh!
besukoos

Paula...yo misma dijo...

Sinceramente...aunque te vea todos los dias ...me encanta,cada dia me dejas mas impresionada

Nerea dijo...

Primero que nada una duda, ¿que significa ojiplática? :P

El capitulo esta bastante bien y entretenido, conoces mas a María por este capitulo, se ve sobretodo su fuerte carácter. Pero (tu sabes que siempre tengo un pero) deberías variar la frase, " María miró hacia todos lados. Sinceramente creo que se está volviendo loca", la has repetido muchas veces.

Tu sabes que te lo digo con cariño(L) xD.

Désirée Rodríguez dijo...

Ojiplática significa que tiene los ojos como platos, es decir que está muy sorprendida.
En lo referente a esa frase, la he repetido intencionadamente, quería dar un énfasis concreto.
Aun así, se agradecen la opiniones ^^